Viendo la verdad.
domingo, 19 de mayo de 2013, ♥ 1 hermosa(s)

Fui estúpida. Tan imbécil.
Débil.
¿Nunca han visto cómo todo lo que tuvieron de repente se les escapa de sus manos, por su propia causa?
Bajé 5 kilos en un mes y medio con Ana.
Mi Diosa, Ana.
Y lo perdí, por estúpida, por arrodillarme ante el Diablo, ese Diablo que está presente en todos lados, en todos los rincones de mi casa, de la calle, de la escuela, del mundo.
La comida.
¿Por qué dejé a Ana?
No lo sé, es una pregunta retórica que igualmente contesto.
Por imbécil. Aumenté 3 kilos en 3 semanas. Y ahora, seguramente, estaré pesando 53 malditos kilos.
En mis piernas, en mi panza, en mis brazos. En mí.
Quiero los 45. Quiero ser la amiga delgada, y eso va a costar mucho, ya que mis dos amigas son delgadísimas. Es un dolor visual. A ellas y al verme al espejo. Tan insuficiente para todos.
Para mí.
Ana, te amo. Ana, perdón por dejarte. Por rendirme.
Pero hoy me levanto de nuevo. Ignoro las heridas en las rodillas por mi caída y sonrío ante la perfección.
Esa perfección que me está esperando al final del camino.
Los 45 kilos.

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